sábado, 8 de noviembre de 2008

PRIMER TRABAJO UAB

Universidad Autónoma del Beni “José Ballivián”
Universitario: Wilfredo Alegria Torrez Semestre: Segundo

EL PROFESORADO ANTE LOS RETOS DEL SIGLO XXI. REPERCUSIONES EN LAS POLITICAS E INSTITUCIONES EDUCATIVAS.

A finales de la década de los ochenta y noventa muchos países proclamaron realizar cambios en el campo educativo pero solo quedo en papeles y palabras. Ya que un verdadero cambio educativo no se planteo seriamente sin poseer un nuevo concepto de escuela y del profesorado, sin definir una nueva política educativa ni sin tener en cuenta sus necesidades personales y colectivas de educación de la población.
La legitimación oficial del conocimiento escolar y, como consecuencia, el de la organización escolar, que es a todas luces mecanicista, estrecha e insuficiente, y la necesidad de poner en contacto a Ia comunidad educativa con los diversos campos y vías del conocimiento, de la experiencia y de la realidad organizativa y no únicamente al profesorado o a los escogidos entre ellos.
La organización educativa tal y como actualmente está concebida y se desarrolla, forma parte de las diversas formas de desigualdad y opresión, y, por tanto es necesario una acción solidaria para desarrollar una nueva cultura organizativa alternativa enmarcada en una nueva práctica educativa y social.
La organización educativa ha sido un campo abonado de conocimiento repleto de contradicciones y con pocas brechas para establecer las luchas de resistencia y los mecanismos de contrapoder. Las pocas propuestas no tecnológicas y basadas en una verdadera relación democrática son muy insuficientes para que exista un cambio real en la educación. Se ha avanzado más en el terreno de las ideas y las palabras que en el de las prácticas organizativas alternativas. E incluso parece que hoy día poseemos algunos signos de estancamiento producto de muchos factores: la reforma que provoca ideas gerencialistas, el conformismo, la cultura social dominante, la rentabilidad buscada por las editoriales, la desorientación generalizada, el desconcierto intelectual de las Universidades, la división de los académicos con ideas alternativas.
Para esto deberá cambiar todo el sistema educativo e incluso la misma institución educativa,
Necesitamos desarrollar nuevas formas de lenguaje y, sobre todo, prácticas educativas críticas alternativas que permitan desvelar el currículum oculto de la organización y descubrir otras maneras de ver el mundo, la escuela y su organización.
Sin embargo, ayudará mucho a este cambio el factor de la contextualización en la educación ya que el desarrollo de las personas siempre tiene lugar en un contexto social e histórico determinado, que influye en su naturaleza.
También en esta contextualización intervienen los diversos marcos sociales en los que se produce el desarrollo profesional, (instituciones) como a Ias cualidades que caracterizan los ambientes en los que se produce en las instituciones educativas múltiples variables como son: Ia cultura de las instituciones, la complejidad de las interacciones de Ia realidad, los estilos de liderazgo, las relaciones y la comprensión por parte de la comunidad, Ias relaciones, etc. Y, todo ello se ha de tener en cuenta.
Ese escenario profesional será fundamental y, en ese escenario complejo, las situaciones problemáticas que aparecen en él no son únicamente instrumentales ya que obligan al profesional a elaborar y construir el sentido de cada situación, muchas veces única e irrepetible. La pregunta clave es: ¿cómo aprender a moverse (por no hablar de sobrevivir) en esas situaciones problemáticas?
Y no se deberá olvidar el desarrollo de la persona como un factor importante, esto nos lleva a considerar la gran importancia que tiene el aprendizaje de la relación, la convivencia y la interacción de cada persona con el resto del grupo, este modelo educativo tendría los siguientes pilares o principios:
- Aprender de forma participativa, esto es colaborativa, analizar, probar,
- Crear nuevas estructuras organizativas.
- Conectar conocimientos previos con nuevas informaciones en un proceso coherente de educación.
- Aprender mediante la reflexión y resolución de situaciones problemáticas de la práctica.
- Partir del contexto.
- Aprender en un ambiente de colaboración e interacción social: compartir problemas, fracasos y éxitos.

TRABAJO FINAL UAB WILFREDO

Universidad Autónoma del Beni “José Ballivián”
Universitario: Wilfredo Alegria Torrez Semestre: Segundo
Correo electrónico: alegriafiurer670@gmail.com
C.I. 6103989 L.P.
Cel. 71275917



EL IDEAL PANSÓFICO O LA GRAN UTOPÍA PEDAGÓGICA



La pansofía tiene como objetivo final de que el enseñar sea de todo a todos, además el Comenio quiere lograr la reunión en las escuelas a toda la juventud de uno y otro sexo, esta idea se basa en la igualdad entre los seres humanos.
El ideal Pansófico busca la universalidad de la enseñanza “en las escuelas hay que enseñar todo a todos”, de acuerdo a su pensamiento, esto abarca la enseñanza de:

ü Artes y Ciencias
ü Idiomas
ü La formación en el ámbito ético (honestidad)
ü Adoración sincera de Dios (espiritualidad)

Tres cosas debían ser enseñadas a la juventud, los cuales son:
1. De las cosas mismas:
· Contemplación
· Imitación
· Goce divino
De nosotros mismos:
· Entendimiento (Para la erudición)
· Voluntad (Para la virtud)
· Conciencia (Para la piedad)
A imagen de Cristo (ejemplo de perfección)
· Servir a Dios
· Servir al prójimo
· Servirnos a nosotros mismos

El ideal Pansófico de la utopía de Comenio, supone la igualdad del ser humano en cuanto a su saber. Pero por el contrario hubo algunos filósofos como John Locke quien pensaba que el saber no debería estar al alcance de todos, excluyendo a los niños pobres. Si analizamos lo que decía Locke, similar forma de pensar ocurre en nuestro país, por que la educación de los ricos es muy distinta a la de los pobres.







UNIVERSIDAD Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO



En la actualidad existen muchos cambios como la revolución informática y comunicacional para muchos estudiosos este fenómeno es el comienzo de una nueva etapa en la historia humana. Pero si analizamos un poco los discursos de los intelectuales del mundo desarrollado tales como “asistimos a importantes cambios en el devenir histórica y que esos cambios auguran tiempos mejores, para todos” pero como lo demuestra la historia es falso podríamos dar algunos ejemplos como la revolución industrial, la revolución científico – técnica, que no solucionaron los grandes problemas de la humanidad como el hambre, la miseria, el analfabetismo, la guerra, la discriminación racial y social, la destrucción ecológica y la proliferación de plagas y epidemias.
Entonces se diría que esta revolución informática y comunicacional correría con la misma suerte que las demás revoluciones.
Sin embargo, para algunos estudiosos es bueno este fenómeno e incluso los denominaron como “la era de la informática”, para Manuel Castells, “la sociedad del conocimiento” para Peter Drucker.
Drucker dice que gracias a esta revolución informática se desarrollará o formará una “sociedad del conocimiento”, esta denominación atañe alas escuelas y universidades, por que según Drucker nos encontramos en los umbrales de la “sociedad del conocimiento” en la que se divide en dos partes los cuales son:

El desarrollo de la ciencia humana gracias a la aplicación del conocimiento.
El conocimiento y la información son el único factor de producción, dejando atrás el trabajo, tierra y capital.

En esta nueva división del trabajo se da entre los trabajadores del conocimiento y los trabajadores manuales no calificados, entonces los países se desarrollarán gracias a la posibilidad de importar y readaptar el conocimiento.

Según los analistas las universidades no están preparadas para producir conocimiento y así formar una”sociedad del conocimiento”, entonces diríamos que las universidades del mundo y en especial las latinoamericanas tienen que afrontar una dura tarea e iniciar el camino de construcción de nuevos proyectos para su cambio real y eficaz.











LA PROFESIONALIDAD DEL DOCENTE UNIVERSITARIO DESDE UNA PERSPECTIVA HUMANISTICA DE LA EDUCACION




Las instituciones superiores de enseñanza o universidades actuales tienen que cambiar para afrontar los retos del nuevo milenio, para ello las autoridades nacionales e institucionales deberían situar a los estudiantes y sus necesidades en el centro de sus preocupaciones.

Un elemento esencial para las instituciones de enseñanza superior es una enérgica política de formación del personal. Se deberían establecer directrices claras sobre los docentes de la educación superior, que deberían ocuparse sobre todo, hoy en día, de enseñar a sus estudiantes a aprender y a tomar iniciativas y no a ser únicamente, pozos de ciencia.
Deberían tomarse medidas adecuadas en materia de investigación, así como de actualización y mejora de sus competencias pedagógicas mediante programas adecuados de formación del personal, que estimulen la innovación permanente en los planes de estudio y los métodos de enseñanza y aprendizaje y que aseguren condiciones profesionales y financieras a los docentes a fin de garantizar la excelencia de la investigación y la enseñanza.

Ser un docente universitario competente desde una concepción humanista de la educación significa no solo ser un conocedor de la ciencia que explica, sino también de los contenidos teóricos y metodológicos de la psicología y la pedagogía contemporáneas que lo capacite para diseñar en sus disciplinas un proceso de enseñanza – aprendizaje que potencie el desarrollo de la personalidad del estudiante. Una de las vías esenciales para la capacitación del docente universitario en su preparación pedagógica para afrontar los retos que el nuevo milenio impone a la educación superior lo constituye la investigación acción en su modalidad colaborativa la cual quiere decir que el docente se convierta en agente de su propio cambio (crecimiento personal y profesional) desarrollando habilidades y competencias con las que enriquecen su capacidad para resolver problemas y mejorar la práctica docente.

En conclusión el docente tiene una difícil tarea pero no imposible de formar a los estudiantes para que se conviertan en ciudadanos bien informados y profundamente motivados, provistos de un sentido crítico y capaces de analizar los problemas, buscar soluciones para los que se planteen a la sociedad, aplicar éstas y asumir responsabilidades sociales.